Petición a las autoridades de la Universidad Católica de Lovaina


Descalificar al profesor Mercier es renunciar a ser testigos de la fe católica en el mundo!


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Hasta 10.45 horas 16.842 personas han firmados.

Meta: 20.000.



 

Reverendísimos Monseñores Joseph De Kesel (Gran Canciller), Jean-Pierre Delville, Rémy

Vancottem y Guy Harpigny, titulares del Poder Organizador, Excmos. Sr. Jean Hilgers (Presidente del Consejo) y Prof. Vincent Blondel (Rector),

Los abajo firmantes deseamos expresar nuestro asombro y perplejidad ante la declaración oficial de la UCL disociándose de un texto del curso del Prof. Stéphane Mercier, que no hace sino expresar la posición oficial de la Iglesia Católica con respecto al aborto, que fue calificado como “crimen abominable” por el Concilio Vaticano II.

 

Para reparar este grave error, les rogamos emitan un comunicado oficial declarando que como universidad católica, la UCL apoya plenamente las posiciones de dicho profesor.

 

Lo que está en juego es la propia integridad de la Universidad y la salvaguardia de su título de “católica”, así como de la honra de la institución que ella representa a través de dicho título: la Iglesia Católica.

 

Para merecer el título de “católica”, la UCL debe respetar los criterios establecidos por el Papa Juan Pablo II en la Constitución Apostólica Ex Corde Ecclesiae sobre las Universidades, basada a su vez en la Declaración Gravissimum educationis sobre la Educación cristiana de Pablo VI. Es decir que:

  • para cumplir su misión de búsqueda de la verdad, una universidad católica debe asegurarse de que las materias enseñadas y la investigación llevadas a cabo conserven su conexión esencial con la Verdad suprema, que es Dios, y que sean utilizadas para el bien auténtico de las personas y de la sociedad humana;

  • para representar eficazmente una presencia pública y permanente del pensamiento cristiano en el mundo de la cultura, de manera que sus estudiantes sean verdaderos testigos de la fe en la sociedad, una universidad católica debe permanecer fiel al mensaje cristiano tal como es presentado por la Iglesia;
  • para contribuir realmente a la expansión del tesoro del saber humano, los profesores de una Universidad Católica deben esforzarse por “encuadrar el contenido, los objetivos, los métodos y los resultados de la investigación de cada una de las disciplinas en el contexto de una coherente visión del mundo” y por “ser testigos y educadores de una auténtica vida cristiana, que manifieste la lograda integración entre fe y cultura, entre competencia profesional y sabiduría cristiana”.

El profesor Stéphane Mercier siempre se esforzó por respetar en sus disertaciones esta vocación de una universidad católica y es precisamente por su fidelidad a ese cometido que hoy está siendo vilipendiado, con la connivencia cobarde de su patrono, la Universidad Católica de Lovaina. 

Descalificando al profesor Mercier, la UCL se descalifica a sí misma, mereciendo la dura advertencia de Nuestro Señor a los Apóstoles: “Vosotros sois la sal de la tierra. Si la sal se desvirtúa, ¿con qué se salará? Para nada vale ya, sino para tirarla a la calle y que la gente la pise” (Mt, 5, 13).

 

Un respetuoso saludo,

{su nombre}



En co-opération avec Fédération Pro Europa Christiana.